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Historia de la aviación en Durazno (1912 - 1960)
Introducción
La historia nos marca el año de 1903
como el comienzo de la aventura de volar en una máquina que se denominará
aeroplano, que coincide con el vuelo inaugural de los hermanos Wilbur y Orville
Wright, en los Estados Unidos de Norteamérica.
En tierras orientales, émulos de
aquellos osados hombres también se aventuraron y así se recuerdan las hazañas de
Bonilla, Adami, Detomasi, Cristi, Berisso, Boiso Lanza y el duraznense Mario
Parallada.
Los primeros aviadores en surcar los
cielos uruguayos fueron el francés Marcel Prévost, el italiano Bartolomeo
Cataneo y el suizo Jhon Domenjoz, quienes en los básicos y recordados monoplanos
Bleriot asombraron a los montevideanos allá por los primeros años de la década
de 1910.
Monoplano Bleriot de B. Cataneo, piloto italiano, uno de los precursores del vuelo en Uruguay
El primer aviador civil
uruguayo, Mario García Cames, se recibió en Francia el 8 de noviembre de 1910
con el brevete Nº 287 del Aero Club de Francia.
En Montevideo una serie de
acontecimientos aeronáuticos se comenzaron a gestar a partir del 7 de diciembre
de 1912, cuando luego de varias reuniones se forma un Comité de Patrocinio de la
Aviación.
En el origen de este movimiento tienen especial relevancia tres aviadores considerados precursores de la aviación en el Río de la Plata: Francisco Bonilla, Ricardo Detomasi y Ángel S. Adami, los tres brevetados en Buenos Aires durante el año 1914.
Los comienzos en Durazno
Las actividades aeronáuticas se
inician en Durazno allá por 1912 cuando los cielos de la ciudad son surcados por
el globo "Granada" a bordo del cual viajaba el aeronauta Tomás Cabral. Sin duda
un hecho insólito que rompió la tranquilidad de la ciudad y despertó la
curiosidad de los lugareños.
Luego vendrían los aeroplanos, por
aquellos años de la década de 1910, los biplanos se irían atreviendo tímidamente
en la conquista de los cielos del Plata. La actividad aeronáutica como una
pasión iba creciendo tanto en Uruguay como en Argentina.
Desde entonces, el centro del país
fue escenario de múltiples hechos vinculados con la historia de la aeronáutica
nacional, a partir de la creación de la Base Aérea 2 con asiento en la vecina
localidad de Santa Bernardina, y que lleva el nombre del primer aviador
duraznense el Tte. 2o. Mario Walter Parallada, en 1936, y en el plano civil el
enorme desarrollo y difusión de la aviación entre las décadas de 1940 y 1960,
hasta nuestros días.
Primeros aeronautas... El globo de Cabral
El primer acontecimiento aeronáutico del que
se tienen datos en Durazno tuvo lugar el jueves 15 de agosto de 1912 cuando el
aeronauta Tomás Cabral realizó una exhibición aérea en el Hipódromo
Independencia, elevándose en su aerostato "Granada". Hecho que se reiterará el
1o. de setiembre, y en esa oportunidad el globo será tripulado por Marina de
Armas, la primer mujer en participar en actividades aeronáuticas en San Pedro
del Durazno.
La citada exhibición de Cabral fue
publicitada antes por los diarios locales "El Progreso" y "La Publicidad" los
cuales informaban además sobre el espectáculo entre aeronáutico y circense que
el citado realizaría en la fecha arriba anotada. Exhibición que en un principio
estuvo planificada para el 4 de agosto pero que por motivos de mal tiempo
climático se realizaría el 15 del mismo mes.
Según las crónicas de entonces la jornada fue
adecuada para el vuelo de Cabral, soleada y sin viento, esto último muy a favor
del izamiento y posterior ascención del aerostato.
El artefacto se mantenía sujeto a la tierra
mientras un gran fuego iba alimentándolo de aire caliente hasta llenarlo y luego
era soltado, elevándose rápidamente.
El "Granada" trepó unos 300 metros y luego al
enfriarse el aire por la altura comenzó su descenso, el aeronauta en esta
oportunidad no utilizó la clásica barquilla sino que estuvo sentado en un
trapecio desde el cual, desde lo alto, saludaba al público que presenciaba por
vez primera esta demostración aérea.
La segunda exhibición (1o. /09/12) se realizó
sobre la ciudad partiendo en globo de un corralón próximo a la plaza
Independencia, a la sazón llena de público para presenciar el espectáculo. En
esta oportunidad el globo llevaba una barquilla de cuerdas. Según las crónicas
luego de alcanzar los 200 metros de altura comenzó a bajar, cruzando el río Yí y
descendiendo en Santa Bernardina.
Sin lugar a dudas que Santa Bernardina está
desde entonces relacionada con la historia de la aeronáutica en Durazno.
Un hecho también histórico para Durazno es el
pasaje del globo "Eduardo Newbery" por ésta, en viaje desde Buenos Aires hasta
Sao Leopoldo, Brasil, el 29 de octubre de 1915, tripulado por los aeronautas
argentinos Eduardo Bradley y Angel Zuloaga.
Llegan los aeroplanos ...
En el año 1914, Francisco Bonilla
(1879-1945) será el primer aviador en aterrizar en estos pagos, el 2 de
setiembre para una exhibición en el Hipódromo "Independencia" que se realizó el
día 6 de ese mes. Bonilla llegó en un avión construido por él mismo. El piloto
realizaba una gira por el interior del país que había comenzado en el mes de
agosto en Salto.
Bonilla había obtenido su brevet de piloto en
Buenos Aires estudiando en la escuela del francés Paul Castaibert, en Villa
Lugano, provincia de Buenos Aires, célebre figura en la historia de la
aeronáutica en el Río de la Plata.
En esa misma escuela de vuelo, y bajo la
orientación de Castaibert construyó un aeroplano al que denominó "Uruguay IV"
dotado de una planta motriz de 50 HP. Con la compañía de un mecánico amigo
iniciará una gira que lo traerá hasta Durazno en 1914.
En aquel entonces los aeroplanos eran casi
todos copias de los del francés Louis Bleriot.
Aeroplano Bleriot IX
Según el historiador aeronáutico Tte. Juan
Maruri, la exhibición de Bonilla, como la de todos los pilotos por aquel
entonces, consistía en un despegue alcanzado una altura no muy grande al
elevarse, luego una pasada por encima del público y una serie de virajes no muy
pronunciados, más bien suaves pues los aeroplanos no poseían todavía alerones,
para luego finalizar con un aterrizaje.
Demostraba así la ductilidad en el manejo de
la máquina. Luego la exhibición se constituía en un hecho social. El piloto se
fotografiaba con los presentes junto al aeroplano.
En ocasión del vuelo de Francisco Bonilla en Durazno,
luego de invitar el piloto a alguien del público a volar con él, una mujer,
María Rolando, aceptó la invitación.
En 1917, el Tte. Esteban Cristi llega a
Durazno pilotando un avión Castaibert, aterrizando en la chacra del Dr. Rufino
Peluffo. El viaje de Cristi era en realidad un raid desde Montevideo, ida y
vuelta, partiendo en horas de la tarde, luego de solucionar un desperfecto
mecánico y arribando al punto de partida, el aeródromo del Paso de Mendoza (hoy
Base "Cap. Boiso Lanza")
El 29 de febrero de 1920 el argentino José
Esteguy, piloto que había participado en la Primera Guerra Mundial al servicio
de Francia, efectuará una serie de demostraciones aéreas en ocasión de la
realización de la Exposición ganadera en la localidad de Santa Bernardina.
El piloto argentino había volado desde La
Plata, de donde era oriundo, hasta Montevideo, aterrizando en Paso de Mendoza
desde donde llegó en la fecha indicada a Durazno.
La presentación del piloto argentino fue todo
un éxito, y algunos duraznenses se animaron a volar tal el caso de la señorita
Sarita Michela Etcheverrito y la niña María Etcheverrito. El mismo día se tomó la primera fotografía aérea de la ciudad.
Mayor Cesáreo Berisso, mentor del campo de aterrizajes en Durazno
Corría el año 1924, y un grupo de duraznenses se había abocado a la tarea de lograr para Durazno un campo de aviación.El 21 de enero de 1924 arriba a Durazno el Mayor Cesáreo L. Berisso, - el más importante aviador en la historia de la aeronáutica nacional - en un avión Breguet XIV.
Breguet 14B de origen francés
La visita de Berisso tenía como finalidad
reunir fondos y adeptos para formar un Comité Departamental pro aviación tal
como se estaba haciendo en varios lugares del interior del país. Aunque no se
concretó la formación del comité local sí se vio probable habilitar en un futuro
cercano un campo en las inmediaciones del río Yí.
Dicho campo, luego de estudios, se estableció
en predios de la familia del Gral. Máximo Tajes, en Santa Bernardina.
Entre 1923 y 1925, completa su formación como
piloto militar Mario Walter Parallada, egresando con el grado de Teniente
segundo y convirtiéndose así en el primer aviador duraznense.
Mario Walter Parallada, el primer aviador duraznense
Mario Walter Parallada nació el 10 de agosto
de 1899, en el seno de una importante familia de Durazno. Hijo del Cnel. Don
Tomás Parallada vecino del paraje de Arroyo Tejera.
Ingresó a la Escuela Militar en 1919 de donde
egresó en 1922 como Alférez del Ejército con una evidente y clara vocación por
la aviación.
Tal era su pasión por la aeronáutica que a
las pocas semanas de egresar se inscribe en el tercer curso de pilotaje,
comenzando el aprendizaje teórico en marzo de 1923, y el práctico al mes
siguiente bajo la dirección del Mayor Cesáreo L. Berisso.
En su formación pudo demostrar sus dotes y
condiciones naturales para esta nueva actividad que se encaraba en el país a
nivel del Ejército y que sería la fértil semilla de la cual surgiría años más
tarde la Fuerza Aérea.
Luego de finalizado el curso egresa
obteniendo el primer lugar y recibiendo el Brevet de Piloto Aviador elemental
No. 19. (31/12/1923)
Al año siguiente, 1924, realiza el segundo
curso de pilotaje, llamado curso de aplicación, una especie de posgrado. Completando su formación voló en aviones de gran potencia para su época a diferentes lugares del interior del país. Participó de variados ejercicios de tiro y defensa donde se iban decantando los jóvenes profesionales del aire egresados de la Escuela Militar de Aviación.
Tte. 2o. Mario W Parallada al pie de un avión Breguet XIV con el cual cruzara a Buenos Aires junto con el Mayor Cesáreo L. Berisso en 1924
En octubre de 1924, junto con Berisso cruzan
el Río de la Plata arribando a la ciudad de Buenos Aires,en un avión Breguet XIV,
regresando Parallada como piloto. Es importante destacar que en la década de 1920 se realizan desde ambas márgenes del Plata diferentes cruces en avión, en solitario o en duplas, en los cuales tomaron parte los pilotos más destacados de entonces. Mario Parallada fue uno de ellos.
Parallada fue además profesor de matemática
en las clases que se impartían en el curso de pilotaje de tropa en la Escuela
Militar de
Aviación.
En su formación en el Ejército el Tte. Mario
Parallada fue compañero de armas del luego Gral. Oscar Diego Gestido, quien
fuera años más tarde elegido Presidente de la República.
Siendo Gestido director de la Aeronáutica Militar, en 1939,
se designará con el nombre de Parallada el Aeródromo Militar de Santa
Bernardina.
En enero de 1925 Parallada asciende al grado de Teniente
segundo, y obtiene el Brevet de Piloto Aviador Militar No. 8 y se le designa
como Instructor de Vuelo Elemental en la Escuela de Aviación Militar.
En esa época, el parque aeronáutico de la
Aviación Militar estaba integrado por aviones Breguet XVI, Spad VII y XIII
con
los cuales se completaba la instrucción de los pilotos del arma aérea. Oficiales
egresados de la Escuela Militar continuaban su formación en la Escuela Militar
de Aviación con asiento en el Paso de Mendoza. En esa institución revistó el Tte. 2do. M.W. Parallada como un responsable y competente instructor de vuelo, aunando en su recia personalidad sus dotes de piloto, de docente y de militar.
Spad VII igual al volado por el Tte. 2do. M.W. Parallada
El 31 de agosto de 1925 a bordo de un biplano
Spad VII -considerado como el mejor avión de la Primera Guerra Mundial - se
accidenta en el hoy barrio de Bella Vista, en la esquina de las calles
Uruguayana y Avda. del Libertador, en Montevideo, durante un vuelo de
entrenamiento perdiendo la vida. Contaba a la sazón con 26 años de edad.
El Spad VII era un avión potente, Parallada perdió el dominio
de la aeronave, entró en pérdida, y luego en un tirabuzón acelerado hasta
estrellarse. Según cuenta el historiador local Oscar Padrón Favre, Parallada
saludó antes del accidente a su novia desde su avión, - como lo había hecho
muchas veces - en una clara muestra del romanticismo que animó a estos primeros
osados héroes del aire.
La Base Aeronáutica No.2 (Santa Bernardina)
La Fuerza Aérea Uruguaya nace el 17 de marzo de 1913 cuando se crea la Escuela de Aviación Militar bajo la dirección del instructor francés Marcel Paillet en campo de Los Cerrillos, departamento de Canelones. En 1916 se crea la Escuela Militar de Aviación que dirigirá el Capitán Juan Manuel Boiso Lanza, con asiento en el Paso de Mendoza, cerca de Montevideo. Se crean dos bases aéreas, la No. 1 "Cap. Juan Manuel Boiso Lanza" en Camino Mendoza, y la No. 2 que se establecerá en Santa Bernardina. Las mismas fueron creadas el 31 de diciembre de 1935 y el 28 de diciembre de 1936, respectivamente, aunque la Base Aérea No.2 tuvo inicialmente establecida en el Aeródromo MIlitar "Cap. Boiso Lanza" hasta ser expropiado por el Estado el campo en Santa Bernardina.
Primeras edificaciones en 1938 de la Base Aérea No. 2 en Santa Bernardina, Durazno
El 1o. de agosto de 1939 el campo pasa a denominarse Aeródromo Militar "Tte. 2do. Mario W. Parallada". Ya entrado el año 1940, y habiéndose asignado a la Base Aeronáutica No. 2 tres aviones IMAM RO- 37 bis, dos aviones Potez 25 TOE y dos aviones De Havilland Tiger Moth, se produce la mudanza de la Base Aérea desde Boiso Lanza hacia Durazno el 10 de julio de ese año. En sus inicios el jefe del destacamento aeronáutico se relevaba semanalmente junto con su aeronave. En ese entonces se iniciaron las obras de construcción del Hangar No. 1, instalación que aún está en servicio. La Base 2 tiene como jefe desde enero de 1936 hasta diciembre del mismo año al Mayor (P.A.M) Medardo Farías quien fuera luego el primer Jefe de la Fuerza Aérea; entre diciembre de 1936 y junio de 1939 al Tte. Cnel. (P.A.M) Hernán Barú, y entre junio de 1939 y febrero de 1943 al Capitán (P.A.M) Conrado Sáez.
Potez 25 TOE
De Havilland Tiger Moth En los años posteriores a 1942 se asigna a esta Base la primera partida de los North American T-6 Texan, y Curtiss SNC-1 Falcon; proporcionándosele una Escuadrilla de cada modelo. En 1944 se inauguran los alojamientos, la enfermería, el cuerpo de guardia y la torre de control. El 4 de diciembre de 1953 se crea la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU) con el personal y equipo de la aeronáutica militar al mando del Gral. (Piloto Aviador Militar) Medardo R. Farías.
North American Texan T6 En 1955 se crea la primera Unidad asignada a la Base Aeronáutica No.2 el Grupo de Aviación No.1 (Reconocimiento Táctico), luego Grupo de Aviación No.1 (Instrucción y Entrenamiento) origen del actual Escuadrón Aéreo No.1 (Ataque) y del Escuadrón Aéreo de Vuelo Avanzado.
La aviación civil y el primer AeroClub
Avión Stinson volando sobre la localidad de Ombúes de Oribe
La época de auge de la aeronáutica civil la vivió Durazno en la década de 1940 cuando el 16 de octubre se funda el primer Aero Club.
Dicha institución se crea bajo el impulso
del Capitán Juvenal Rodríguez, que fuera años más tarde instructor de vuelo
en el Aero Club Durazno.
El Aero Club Durazno contó como primer instructor a Nilo Ariel Zerpa, piloto de excelentes condiciones con el cual, y bajo su exigente enseñanza se formaron más de veinte nuevos aviadores, obteniendo su brevet Juan José Iglesias, el primer piloto civil en la historia de la aviación local. La primera tanda de nuevos pilotos que comenzaron a surcar los cielos de Durazno en los recordados aviones Taylor y Piper de tela estuvo además integrada por Raúl Vila Montero, Eugenio René Ferrán, LucasToureilles, Raúl Martínez Fernández, Diego Sosa.
Taylorcraft 1941, "El Yí" de Miguel Lafone
Entre 1941 y 1946 se graduaron como pilotos civiles (pilotos privados)los vecinos Avelino Abi Rached, Humberto Pomi, Julio Tellechea, Juan Perdomo, Elbio Loaces, José Menéndez, Elbio Caorsi, Arturo Tisnés, Alfredo Naguila, Camilo Almada, Luis Etcheverrito, Rivera Prieto, Rómulo Pomi, Juan Antonio Vera, Hugo Despaux, Jeremías Brit, Enrique Del Río, Emeterio Fernández, Juan Ernesto Alfonso, Osmar Aratti, Juan Pablo Vera (h), Carlos Cortabarría, Jesús A. Ferrán, Calixto Rodríguez, Dardo Abella, Julio Abella, Félix Soares Netto, Germán Ligüera.
Entre la década de 1940 y la siguiente, hasta 1958 aproximadamente, Durazno supo contar con un importante parque aeronáutico civil de cerca de 25 aviones, que en su gran mayoría pertenecían a hacendados del medio, no obstante lo cual la aviación se había convertido en una actividad ampliamente difundida.
Avelino Abi Rached, con vestimenta de color claro, piloto del Aero Club Durazno que cruzara a Buenos Aires, el 12 de agosto de 1943, en un avión Taylor, acompañado por el también piloto Raúl Martínez Fernández
Aeronaves tales como Taylor, Luscombe, Stinson, Paulistinha, Navion, Piper fueron las que regularmente se utilizaban en los vuelos civiles. Los instructores de vuelo que sucedieron a Zerpa fueron José Escursell, Juvenal Rodríguez, Roberto López, Oriol Sención, Uruguay Curbelo y Leonel Sánchez. En el año 1958 y bajo la guía y supervisión del Sgto. 1o. (Av) Uruguay Curbelo finalizaron el curso de vuelo obteniendo su brevet los siguientes alumnos: Hugo Abel Aguirre, Miguel Angel Lafón, Silvio Ruben O' Neil, Rodolfo Silva, Jorge de la Torre Píriz y Carlos Almada Corbo. En 1964, teniendo como instructor al Sgto. 1o. (Av) Leonel Sánchez, se recibieron Oscar Dorado, Walter De los Reyes, Nelson Abi Rached y Walter Rosano Almada. En noviembre de 1950 egresa la primer mujer piloto en la historia de la aeronáutica civil en Durazno, Lydia Beatriz Ghigliani Burghetto que bajo las órdenes del Sargento (Piloto Aviador Militar) Roberto López y tras consignar 51 horas y 10 minutos de instrucción obtiene el brevet de piloto privado de avión.
Lydia B. Ghigliani, la primer mujer piloto en Durazno, recibida en noviembre de 1950
En el interior, en la segunda ciudad del departamento Sarandí del Yí, también la actividad aeronáutica ha sido importante liderada por dos generaciones de la familia Cameto, - Abel y César Cameto - que han sabido difundir la aviación en ese medio. Entre la década de 1950 y la siguiente fue importante el número de aviones matriculados por duraznenses, en especial por hacendados que vieron en el avión un medio de locomoción práctico, rápido y económico, además de disfrutar de la actividad aeronáutica misma porque la gran mayoría realizó el curso de piloto en el Aero Club local. En la década de 1960 el Aeroclub pasa a funcionar en instalaciones del Club Aeronáutico en Santa Bernardina, en predios de la Brigada II, a orillas del Yí. Las instalaciones de dicha entidad social dan sobre la margen oriental del río.
Avión Stinson CX ADE propiedad de Elbio Caorsi
En esa época se funda además, bajo la conducción de Miguel Angel Lafón y Walter Rosano, entre otros, el grupo denominado "Alas del Yí" que nuclea en forma paralela a otros aficionados a la aviación civil y deportiva. Se cierra así el primer gran capítulo de la historia de la aviación en tierras del Yí. En las décadas siguientes el desarrollo de la Base Aérea, pasando a ser la segunda Brigada Aérea de la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU) y la difusión de las actividades a nivel civil imprimirán un nuevo dinamismo a la aviación local
Revisión histórica: Tte. Av (R) Juan Maruri Berterreche, historiador de la Fuerza Aérea Uruguaya Aportes documentales y bibliográficos: Tte. (Av) Juan Maruri, Miguel Angel Lafón, Avelino Abi Rached, René Ferrán, Juan F. Etcheverrito, Disman Anchieri, Lic. Oscar Padrón Favre. Historia de la Fuerza Aérea Uruguaya, Tomos I y II, Tte. Juan Maruri, Montevideo,1985.
Museo Aeronáutico, Montevideo, Uruguay. Saltando el charco. Diego Lascano, Montevideo,1999. Periódico local "La Publicidad" Libros de actas del Aero Club Durazno Ejemplares de la Revista Aeronoticias, Montevideo. fau.gub.uy (sitio oficial de la Fuerza Aérea Uruguaya) Brigada Aérea II, Santa Bernardina Dirección de Relaciones Públicas de la FAU Las fotografías del Tte. 2do. Mario W. Parallada fueron cedidas gentilmente por el Museo Histórico de Durazno "Casa de Rivera" y pertenecen al acervo de esta institución. Fotografías: Las fotografías que ilustran esta web pertenecen a Museo Aeronáutico de Uruguay, Fuerza Aérea Uruguaya, Avelino Abi Rached, Miguel Lafón, Walter Rosano Almada, familiares de Lydia Ghigliani, Revista Aeronoticias (1992) y colección particular del autor.
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